Ansiedad de Separación en niños.

La ansiedad de separación en los niños, es una de las patologías psicológicas más comunes vistas en consulta, por tanto, es importante que los padres tengan información adecuada sobre los síntomas y ciertos manejos.

Quizás han observado como un bebé o niño en sus primeros años de vida, podría llorar al ser separado de sus padres o familiares cercanos. A esto es común llamarle “extrañar”…  puede relacionarse con el llanto y búsqueda inmediata de querer regresar  con su figura segura, se debe al miedo que existe al ser separado y es parte del proceso psicoevolutivo de apego y desapego con las figuras cercanas, esta conducta se conoce como “ansiedad de separación”.

La ansiedad de separación  puede presentarse en los niños, adolescentes y también en los adultos, no obstante, para cada etapa del desarrollo el proceso de valoración y los manejos terapéuticos son distintos.

11487390Es importante considerar como normal la presencia de miedo como respuesta a eventos desconocidos o como una respuesta anticipada en la búsqueda de protección, sin embargo, cuando la ansiedad es desproporcionada y excesiva, ante una separación del hogar o de las figuras de seguridad puede considerarse como “Trastorno de Ansiedad de Separación”.

 

El Trastorno de Ansiedad de Separación pertenece a los trastornos de ansiedad,  se acompaña de síntomas físicos como llanto, nerviosismo, quejas psicosomáticas: dolor de estómago, dolor de cabeza,  náuseas, vómito  (siempre es ético descartar la presencia de un padecimiento físico,  por tanto el primer paso es asegurar mediante la valoración médica que el niño se encuentre físicamente estable, para así poder considerar el componente emocional)

Existen algunas conductas típicas que se caracterizan como miedos en los niños de edades preescolares o escolares y que se encuentran ligadas a la ansiedad de separación, entre ellas:

 

  1. El miedo a que ocurra algo traumático a un ser querido (pérdida, una enfermedad, accidente, muerte, entre otras) por lo que es frecuente escuchar versiones en los niños relacionados a “tengo miedo de que a mi mamá le pase un accidente”, “no quiero ir al kínder porque me da miedo que a mi papá le pase algo mientras yo estoy ahí”,  “me da miedo que mi mamá se muera”, entre otras.

 

  1. La resistencia acompañada con indicadores de miedo para irse a dormir solos, por tanto buscan compañía de múltiples formas. Por ejemplo: los niños llegan al cuarto de sus padres o bien los llaman incansablemente para que vayan al cuarto de ellos por cualquier circunstancia.  También evitan cada vez más las posibilidades de separación al oscurecer el día.

 

  1. La negatividad ante separaciones cotidianas, con esto me refiero desde la indisposición a quedarse en un espacio de la casa solos, por ejemplo viendo televisión y evitar tener que ir a la escuela, kínder o bien salir de sus casas.

Los trastornos de ansiedad, como la ansiedad de separación, pueden ser incapacitantes a mediano o corto plazo, afectan considerablemente la dinámica familiar y también la situación emocional del niño sintiéndose muchas veces triste, angustiado, con pérdida de atención y en ocasiones irritados.  Podría además interferir en el desarrollo adecuado de actividades cotidianas, curriculares y extra curriculares.

La actitud de los padres de familia ante los síntomas que el niño presente son cruciales para el avance efectivo, por tanto, recomiendo que los padres se muestren en control,  siempre enviando mensajes positivos, por ejemplo “vas a disfrutar mucho de tu día”.

Debemos recordar siempre que la seguridad que un padre transmite a su hijo es una de las herramientas más importantes para la vida del infante. No es buena opción transmitirle nuestra angustia,  porque esto puede aumentar su ansiedad. A mother drops her daughter off at school

Evitar eternas despedidas o que el padre se quede en la puerta de la institución viendo como su hijo entra a clases.  Lo ideal es con mucho amor, seguridad y simpleza una bella despedida.  Por ejemplo: un beso, un abrazo y un “hasta luego que disfrutes mucho!”  y que el padre se marche.

Al dejar al niño, es recomendable explicarle con anticipación lo que va a ocurrir, no desaparecerse de un pronto a otro.  Por ejemplo: “Andrés, mamá te va a dejar en la escuela y se va a ir a trabajar”.

Ser sincero, no establecer falsas esperanzas de su cercanía o bien prontitud al llegar.  Por ejemplo: “regreso hasta la hora de cenar”,  en lugar de “ya casi llego”.

Cuando se presenta ansiedad de separación al dejar al niño en una institución o con terceras personas, los padres muchas veces se preocupan de que el niño no la esté pasando bien, o que algo esté ocurriendo que lo haga sentirse mal, por tanto, es recomendable hablar con la maestra o el personal a cargo del niño y verificar que todo esté bien,  para que el padre sienta tranquilidad y refuerzo al saber que su hijo está en buenas manos.

Exponer con amor y paciencia a la separación, ayuda a que su hijo enfrente el miedo y lo supere. No cabe duda que ser perseverante en este proceso es necesario, por ejemplo: se debe enviar al niño a la escuela todos los días a pesar de que presente ansiedad.

La paciencia, el amor, los espacios de calidad y cantidad con sus hijos, así como mantener límites firmes y constantes, son las pautas que ayudarán a superar esta circunstancia que resulta ser altamente angustiante para el niño y su familia.

Cuando un niño y sus padres tienen más de cuatro semanas lidiando con ansiedad de separación podría ser prudente buscar ayuda psicológica y efectuar una intervención a temprana edad, con el fin de manejar adecuadamente el proceso y evitar así caer en alguna otra patología.

 

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Dra. María Fabiola Rojas Rodríguez (código 2457)

Máster en Psicología Clínica.

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