Cómo Manejar Las Peleas Entre Hermanos

El hogar es el espacio donde la familia comparte, se aprende a socializar, se modelan los valores y donde también se aprende a convivir. Parte de esta convivencia es el lograr resolver los conflictos, situación que muchas veces es de gran preocupación para los padres cuando suceden las peleas entre los hermanos.book_to_help_resolve_sibling_rivalry-770x513

En la convivencia diaria así como en cualquier ambiente social existen las diferencias, ya que no todos vemos el mundo de la misma forma, lo mismo sucede con nuestros hijos. Un poco de “peleas” entre hermanos es normal y encausado de manera positiva puede enseñar valiosas capacidades en los hijos como lo son: la capacidad de negociar, respeto a las diferencias, compartir, tolerancia, encontrar soluciones que funcionan para más de una persona y aprender de los errores (reconocer la propia responsabilidad, pedir perdón y resolver).

Para ello hay que enseñarles: a escuchar, auto controlarse, saber cuándo es oportuno retirarse de una situación y cuándo pedir ayuda para resolver el problema (ayudarles a resolver problemas no es lo mismo que rescatarlos o resolverlos usted por ellos).

Generalmente el conflicto entre hermanos tiene que ver con el manejo que hacemos como padres ante el conflicto entre los hijos, ya que se puede convertir una manera de llamar la atención de los padres de manera negativa. Otra de las razones para que se den las peleas entre hermanos es cuando ellos compiten entre sí. Para prevenir esta situación se debe evitar el compararlos o etiquetarlos.

Por lo que es importante que nos percatemos de cómo estamos actuando y la manera en cómo lo estamos resolviendo.

¿Cómo lograrlo?

Evalúe la manera que están actuando como padres ante las peleas de sus hijos. Para evitar que las peleas se conviertan en una  manera de llamar la atención de manera negativa: invierta tiempo especial con sus hijos: agende un espacio de manera individual y constante. Esto le ayudará a compartir y transmitirle a cada uno lo importante y especiales que son en su vida y familia.

Valide los sentimientos y puntos de vista de cada uno: antes de actuar debemos permitirles a cada uno expresar su punto de vista y validar lo que sienten. Una vez que lo hagamos, damos nuestro punto de vista y señalamos lo sucedido. Lo importante es señalar lo que sucedió (la conducta) y no a sus hijos. sharing.mother-talking-to-kids

Establezca las reglas y consecuencias con anterioridad: es importante que sus hijos sepan qué se espera de ellos y cuáles consecuencias tienen cuando no se cumple con lo acordado.

Estar tranquilos-tener calma: todos queremos resolver los problemas inmediatamente, pero cuando estamos enojados no somos capaces de escuchar ni de ser personas comunicativas. No olvide que los niños aprenden más de sus acciones, los padres son modelos. Esto es un ejercicio muy importante que tenemos que establecer como regla de la familia: antes de resolver cualquier situación lo primero es no estar enojados. Esto es fundamental para los niños y adultos porque al tranquilizarnos podemos cambiar la perspectiva de lo sucedido.

Cuando estén tranquilos, tome un espacio para conversar lo sucedido. Hágales preguntas usando el ¿qué? y el ¿cómo? : ¿Qué fue lo que sucedió? Qué aprendiste de los sucedido y cómo podríamos solucionarlo la próxima vez? ¿Qué ideas se te ocurren podemos hacer?

Cuando se haya identificado el problema buscamos en conjunto soluciones al conflicto. Por ejemplo, si los niños están peleando porque quieren usar el mismo juguete, usted primero los separa les dice que tomen un tiempo para estar tranquilos y se les puede decir frases como “parece que los dos quieren ese juguete”, esto le ayuda al niño a identificar el problema sin hacerlo usted por ellos y al mismo tiempo buscar soluciones más eficaces.

Varias preguntas que se les pueden hacer a los hijos en un conflicto para medir si están listos para la resolución del mismo son:

  • Se les pregunta a los niños si están calmados para resolver el problema.
  • “Veo que tienen un problema, pero si nos sentimos enojados no vamos a poder resolverlos, vamos a calmarnos y luego lo arreglamos”.
  • “Se nota que estás muy enojado(a) pero antes de decir tu punto de vista toma un espacio y cálmate”. (para niños más grandes).
  • “Qué estrategia puedes usar para que la otra persona pueda escucharte bien”. (Para niños más grandes).
  • Evite etiquetar a uno de sus hijos como peleonero o el que siempre pelea y al otro como víctima. Si tiene que intervenir en un conflicto, trate a todos los que están implicados de igual forma.

 

Estas estrategias le ayudarán a que sus hijos desarrollen habilidades para resolver conflictos y de esta forma los niños se sientan preparados en este aspecto a lo largo de su vida.

Desarrollado para www.KindersEscuelasyColegios.cr por:

M.Psc Laura Alvarez, Psicóloga Clínica

Laura Alvarez/Psicología y Bienestar Integral (Oficina afiliada a Enfoque a la Familia)

Teléfono 8761-4949 email: consulta@lauraintegral.com